Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos de interés. Al continuar con la navegación entendemos que se acepta nuestra política de cookies. Más información

Autores / Lope de Rueda

Lope de Rueda

Lope de Rueda fue un escritor español, nacido en Sevilla en fecha desconocida (aunque se supone que fue en la primera década del siglo XVI) y fallecido en Córdoba en 1565, que está considerado una de las grandes figuras del teatro español del Renacimiento. Supo acabar con la imitación de la comedia del arte para imponer un auténtico teatro nacional, con personajes, temas, situaciones y formas de hablar propias del pueblo español. Su magnífico conocimiento del lenguaje popular le permitió introducir en sus obras grandes dosis de realismo. Sólo se aparta de lo real cuando acentúa los rasgos ridículos o grotescos de sus figuras caricaturescas, con la intención de provocar la carcajada del público. No se sabe gran cosa acerca de sus primeros años de existencia. Al parecer, pertenecía a una familia humilde y no tuvo acceso a una esmerada educación. Ejerció el oficio de batihoja, consistente en batir el oro y otros metales preciosos hasta conseguir un material denominado "pan de oro", que se utilizaba en pintura. Luego abandonó esta profesión para empezar a representar obras teatrales. Se sabe que, en 1534 ya era actor, pues aquel año actuó en Toledo. En 1552 se casó con Mariana, criada del duque de Medinaceli, mujer que solía vestirse como un hombre (rasgo propio del carácter de los cómicos o actores de la época). Durante muchos años, Lope de Rueda y Mariana mantuvieron pleitos con el duque de Medinaceli, exigiéndole que pagara los salarios que debía a su antigua criada. En 1554 ya era, además de actor, director de su propia compañía. Aquel año fue contratado para actuar en Benavente (en la actual provincia de Zamora), ante el príncipe Felipe (futuro rey Felipe II). Esto quiere decir que, por aquel entonces, debía de ser uno de los autores y directores más famosos del reino. Cuatro años después seguía siendo uno de los principales cómicos de España, como lo prueba su contratación en 1558 por parte de la ciudad de Segovia, para que actuara en las fiestas que celebraban la inauguración de su catedral. En 1559 actuó en las fiestas del Corpus de Sevilla (nueva muestra de su importancia, pues a unas celebraciones tan solemnes sólo acudían las compañías más famosas). Poco después triunfaba en Madrid, en presencia de los reyes. Allí le vio actuar un joven Miguel de Cervantes, que quedó fascinado por su maestría. Se casó por segunda vez con Rafaela Ángela, con la que tuvo una hija en 1564 (es decir, cuando rondaba ya los sesenta años de edad). Murió poco después en Córdoba, tras haber firmado su testamento el 21 de marzo de 1565. Lope de Rueda fue un auténtico genio del teatro, actividad en la que destacó en todas sus facetas (fue autor de obras, director de compañía y actor). Su gran mérito es haber creado un teatro en prosa verdaderamente popular, que refleja a la perfección el habla y las costumbres del pueblo. Se fijó en las técnicas y los argumentos más utilizados por las compañías de la Commedia dell'Arte; pero supo adaptar estos modelos italianos al gusto español, y acabó escribiendo un teatro puramente autóctono. Escribió comedias en las que adaptó las técnicas de los actores italianos al gusto español, y una serie de piezas breves, de tono humorístico, que denominó pasos. Una de las mayores originalidades de su teatro es que casi todas sus obras están escritas en prosa, en una época en la que el teatro se hacía en verso. En sus comedias, se inspiró en argumentos de otras piezas teatrales italianas, pero consiguió reflejar a la perfección, con gran realismo, la mentalidad de los españoles de mediados del siglo XVI. Ese perfecto reflejo de la vida cotidiana lo consiguió, en parte, gracias a su asombroso dominio de la lengua popular. Lope de Rueda conoce a la perfección las expresiones de la gente del pueblo (dichos y refranes) y, al escribir en prosa, consigue que sus personajes hablen como lo haría cualquier persona de la calle. Incluso introduce en sus obras otros rasgos tan típicos de la lengua coloquial como el habla de determinados grupos sociales (como los gitanos, que se expresan con sus propios giros y dichos).

Obras de este Autor 1 obra

Carrito

No hay productos

Envío 0,00 €
Total 0,00 €

Finalizar

Compra rápido y seguro

Papyre en Facebook