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MARÍA WARD PEREGRINA DE LA ESPERANZA

MARÍA WARD PEREGRINA DE LA ESPERANZA

Editorial: Vision Libros

Sello: Vision Libros

Colección:  

DRM: Si

Formato: PDF

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PRÓLOGO: ESBOZO DE UNA PERSONALIDAD HISTÓRICA


Las iniciativas de futuro eclesiales se personalizan en mujeres y hombres que, movidos por Dios, aportan a la humanidad y a la Iglesia vías nuevas de evangelización para necesidades y mentalidades diversas de las del pasado. Y es que estar atentos a las novedades que se van produciendo en la Iglesia y en el mundo a lo largo de los tiempos, capacita para detectar los movimientos del Espíritu que buscan una renovación constante para que el Mensaje no quede fuera de la época concreta en que es transmitido y sirva para el crecimiento adecuado según nos signos de los tiempos.

María Ward miró atentamente al mundo de su tiempo para descubrir sus interpelaciones, por eso ella constituye uno de los casos más sorprendentes entre los pioneros que han abierto nuevos caminos. Su idea de las posibilidades pastorales de la mujer no fue aceptada en su tiempo más que por un círculo reducido de personas. Pero gracias a su tesón y a su confianza en Dios y en su propia obra, las mujeres han podido ver evolucionar su participación en la vida eclesial y en la vida religiosa desde la clausura más rigurosa a las actividades más de frontera reservadas casi exclusivamente a los hombres.

Con ello empieza la vida de un Instituto de corte moderno, sin la clausura, con capacidad de movimiento, sin la tutela de alguna orden religiosa masculina y gobernado sólo por mujeres, logrando para la vida religiosa aquello que Ignacio de Loyola hizo con la Compañía.

Son importantes las envidiables cualidades humanas junto al poder de la gracia con que Dios dotó a María Ward. Su manera de actuar, con un coraje invencible, era más admirable que imitable. En todo era sencilla y natural teniendo un don singular para convencer. En las mayores aflicciones no perdía nunca la calma, demostrando un gran equilibrio de espíritu, siempre firme e inalterable.

Unas cuantas pinceladas, nos ayudarán a descubrir la fuerte personalidad y la santidad de María Ward.

Nacida en York en 1585, en el seno de una familia de fuerte raigambre católica, vivió una infancia azarosa y complicada en la época de Isabel I de Inglaterra con separaciones constantes de su familia debido a la persecución. Esto fue poco a poco modelando su carácter.

A los 20 años demostró ser una mujer libre y fiel a Dios en una llamada difícil de entender, sólo guiada por una incansable búsqueda de la voluntad de Dios, en medio de dificultades que se oponían a su esfuerzo de seguir una vocación religiosa. Con su padre, Sir Marmaduke Ward, viaja a Londres llegando al tiempo de la famosa “Conjuración de la Pólvora”, que tanto afectó a su familia. La precaria situación de los católicos ingleses había alcanzado un periodo crítico. Descorazonados por la tiranía y mala fe del rey Jacobo I, hijo de María Estuardo de Escocia, quien, como esperaban los católicos, no mitigó los furores de la persecución.

Los conspiradores pretendieron hacer saltar el Parlamento de Londres, cuando, en su apertura, estuviese el Rey presente. Pero descubierta la conjuración, los barriles no llegaron a explotar y todos se salvaron de saltar por los aires sobre las aguas del Támesis. Por eso aquel viaje debió de ser una carrera de obstáculos porque se había duplicado la vigilancia en busca de culpables y Sir Marmaduke, emparentado con los conjurados, fue apresado y sometido a interrogatorio. No era esto, ciertamente, lo que él buscaba en este viaje ya que lo que deseaba, era zanjar de una vez esta pretendida vocación y prometer en matrimonio a su hija con Edmundo de Neville, rico heredero del Condado de Westmoreland, fuerte reducto del catolicismo inglés.

El tenaz asedio montado contra la vocación religiosa de María Ward fue cerrándose más y más, ya que el padre no podía creer que su hija osara desobedecerle. Sin embargo conocía la firmeza de su carácter cuando se atravesaban cuestiones de bien o de mal. Ella estaba segura de una cosa: que aquello no era la voluntad de Dios. El Jesuita, P. Holtly, fue implicado en ese asunto para convencer a María Ward de que su decisión no era lo que Dios quería. Durante la Misa, que celebró en su casa, se le derramó el Cáliz, que él tomó como señal de no interferir en los designios de Dios. Esto le hizo exclamar: “Nunca más pondré obstáculos a tu vocación, sino que haré todo lo posible para que la lleves a cabo”.

María embarcó, al poco tiempo, para los Países Bajos, lugar seguro en donde las jóvenes inglesas podían encontrar paz y tranquilidad para seguir su vocación. No era, sin embargo, el final de una búsqueda. Tuvo mucho que sufrir antes de ver con claridad lo que el Señor le pedía.

Podemos presentar a María Ward como defensora de la mujer y pionera de su educación. Le tocó interpretar un papel relevante dentro y fuera de la Iglesia en la historia de las reivindicaciones de la mujer. En el terreno de las actividades apostólicas, su principal misión fue la educación de la mujer haciéndole apta para desenvolverse tanto en el campo del conocimiento como en el de la fe.

No cabía, por entonces, la idea de que las mujeres pudieran ocupar un puesto relevante tanto en la sociedad como en el apostolado directo de la Iglesia. La rehabilitación feminista estaba lejos todavía. En Saint Omer, y bajo la tutela de los jesuitas del Colegio Inglés, establece un colegio femenino. Iba siendo cada vez más consciente de la meta a la que Dios le iba conduciendo y estaba decidida a aportar su grano de arena en esta nueva misión de la Iglesia.

Pronto, Dios le fue enseñando el camino espiritual de S. Ignacio de Loyola y tras las gracias recibidas de los años 1609, 1611 y 1615 no le quedaron dudas sobre cómo organizar su nuevo Instituto y a sus seguidoras según las Constituciones Ignacianas. Hay que hacer un esfuerzo imaginativo para olvidar lo normal y corriente que, después de María Ward, ha sido para muchos Institutos religiosos feme

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MARÍA WARD PEREGRINA DE LA ESPERANZA

Editorial
Vision Libros
Materias
Biografía E Historias Reales | Biografía: General | Humanidades | Religión Y Creencias | Cristianismo | Biografía: Religiosa Y Espiritual | Iglesias Y Confesiones Cristianas | Historia De La Iglesia
Idioma
Español
F. Publicación
ISBN
9788490115114
DRM
Si
Páginas
Formato
PDF
Colección
Tamaño
45.81 Mbytes
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